Cocaína
Intentalo,¿Que puedes perder?. Joder,que fácil es decirlo,y las horas que pasa uno mentalizandose,una vida preparando ese momento,una hora arreglandote para una cita,una semana ensayando el discurso.
Lo genial es que da igual cuan meticulosa haya sido tu preparación. Porque un segundo,su mirada clavada en tus ojos,y su sonrisa directa a tu corazón son todo lo que hace falta para desmontar todos tus esquemas.
Esquemas. Planes. Ideales. Objetivos. ¿Que importa lo genial que llegue a ser yo? Si tus pupilas no estan aquí para brillar con mi ingenio,ni mis bromas despiertan tu risa.
Si te vas…¿Que hago yo con mi cobardía? Tienes el valor que me falta,el empujón que nunca sabré dar yo solo,la chispa que alumbra todo lo que merece la pena ver.
Lo peor no es perderte. Es ser consciente de que yo sigo perdido en el fondo de tus ojos,prendido,roto,malherido. No hay cura,solo guitarras de fondo y una letra que no me dice nada,que sigue fluyendo al ritmo de una realidad que no me interesa.
Un mundo sin estimulación,una vida sin metas,decía Conan Doyle,es el peor de los tormentos para un hombre inteligente. Y la cocaína la solución para mantener activa la mente del más brillante de los detectives. Droga,la salida cobarde,la fácil,la que todos escogemos alguna vez. Cocaína,fútbol o culebrones. ¿Acaso son tan diferentes?
Son solo una excusa para no mirar a los ojos al mundo que hemos creado,para evitar buscar en lo mas profundo de nuestro ser. No queremos afrontar el miedo de mirar y no encontrar nada que haga del viaje un motivo en si para seguir viajando hacia un futuro incierto,jodido,muy jodido,y sobre todo vacío.
Me aterra el vacío,el caminar sin rumbo de la gente,el trabajo sin un fin,pensar y no entender una mierda. Me da miedo buscarle un sentido lógico y coherente a todo lo que defiendo y que nada se sostenga,que todo importe cada día un poco menos.
Ellos tienen un Dios que les promete la salvación eterna después de una terrenal tortura sumidos en una ironía,una sociedad que se destruye a si misma entre burlas,políticos corruptos,drogas y espectáculos sin arte. Aguantar todo eso con compostura para ir al paraíso. Que fácil,joder.
¿Y yo? Si una mañana descubro que no siento nada,ni pasión por lo que hago,ni estimulación ante los retos,ni ilusión por entender algo nuevo,ni orgullo por resolver un problema complejo, ¿En que más puedo creer?
Gracias a Dios,desde que vi tu mirada soy creyente. Creo en ti. Y en nada más.
